Todo es fruto de un trabajo en equipo de toda la empresa

Entrevista a Gabriel Ortín Arquitecto y Director de Asistencia Técnica de Mapei.
La dilatada carrera de Gabriel Ortín, Arquitecto y Director de Asistencia técnica de Mapei, está ligada estrechamente al crecimiento y evolución de la multinacional italiana en España.

 
24 de marzo de 2021

El sector de la construcción y la sociedad han cambiado mucho desde que inició su actividad en la empresa, ¿estaba todo por hacer?.
Yo entré en lo que entonces era Ibermapei, en 2002; la filial estaba incorporando nuevas líneas de producto que se sumaban a las de colocación de cerámica y pavimento ligero por las que ya era conocida en España. Algunas de ellas, como la de aditivos de base acrílica, la del refuerzo estructural con fibra de carbono o la de restauración arquitectónica con morteros de cal y ecopuzolanas, suponían entonces estar a la vanguardia de la química para la construcción.

¿Con qué objetivos se creó la oficina técnica y la actividad de promoción de la prescripción?
Con la incorporación de nuevas líneas con sistemas de productos tecnológicamente avanzados, cada vez más relacionadas con áreas de gran responsabilidad para los proyectistas (como las de reparación y refuerzo de estructuras, la de restauración de edificios históricos, la del aislamiento térmico de fachadas por el exterior, la de impermeabilización, etc.), vimos la necesidad de acompañar a los proyectistas colaborando con ellos en la elección de los productos más adecuados para los problemas que pudieran planteárseles. De ello surgió el equipo de Promoción de la Prescripción, que hoy está integrado por cuatro personas altamente cualificadas.

La Oficina Técnica nació hace tres años como respuesta al desarrollo de la digitalización e informatización de los proyectos, junto a la necesidad de poder expresar gráficamente nuestras soluciones en la resolución de detalles constructivos complejos, la redacción de memorias descriptivas de sistemas multiproducto completos, partidas de obra, precios descompuestos, planes de puntos de inspección para facilitar el control de la ejecución en obra, etc. Ambas funciones se complementan perfectamente y, trabajando en estrecha y permanente colaboración, constituyen el área de asistencia técnica al servicio de los proyectistas.

El área técnica fue creciendo paulatinamente, no fue cosa de dos días, ¿qué nos puede explicar al respecto?
Empezamos siendo dos técnicos y dos monitores de aplicaciones, pero rápidamente fuimos incorporando nuevas posiciones hasta cubrir territorialmente toda la península y las islas. Ahora mismo, además de mí mismo, tenemos tres personas para la asistencia técnica a clientes y tres monitores de aplicaciones, todos profesionales con una gran experiencia.

En estos años ha colaborado en múltiples proyectos, con arquitectos e ingenieros de renombre, ¿es una clara muestra de la importancia adquirida por la oficina técnica?
Todo es fruto de un trabajo en equipo de toda la empresa. Sin investigación no tendríamos productos avanzados, sin calidad no los podríamos fabricar con fiabilidad, sin nuestro potente equipo comercial y de marketing no serían conocidos por los prescriptores y clientes, sin solvencia financiera no podríamos afrontar nuevos retos; el Departamento de Asistencia Técnica es un elemento más del engranaje.

Ciertamente es muy satisfactorio colaborar en proyectos conocidos de la mano de grandes firmas de la arquitectura o de la ingeniería, sobre todo por la repercusión mediática que ello puede suponer. Pero tenemos muy claro desde siempre que para nosotros, por un principio básico de respeto, todos los proyectistas son importantes y a todos les damos el mismo nivel de servicio, tengan proyectos grandes o pequeños en los que podamos colaborar.

La incesante innovación en materiales y sistemas constructivos de la marca evoluciona paralelamente a la actualización de las normativas nacionales e internacionales, ¿el sector valora el esfuerzo continuo para dar la solución adecuada a cada nuevo proyecto?
El sector es muy amplio y, como en todo mercado, hay segmentos que valoran las soluciones avanzadas y duraderas y otros que no tanto. Se trata de saber posicionarse en el segmento que casa con los valores que te identifican como empresa.

En el Grupo Mapei trabajan 1200 personas en 31 centros de I+D que producen más de 1000 formulaciones al año. Esta actividad se deriva de las necesidades que se detectan en el mercado, más que del desarrollo de normativas que, la mayoría de las veces, van a re- molque de las soluciones que desarrolla la industria.

Todas las obras son importantes e irrepetibles, pero ¿puede citar algunas que han supuesto un reto o tienen un especial interés para usted? Algunas de las que recuerdo son: el revestimiento cerámico del techo del vestíbulo de la estación Central de Valencia; el SATE del barrio de Sa Gerrería en Palma de Mallorca; la intervención integral en la cubierta gótica de la Llotja de Palma; la reparación, refuerzo y protección del paraguas de hormigón del antiguo mercado de ganado de Pola de Siero; el refuerzo de la iglesia del Seminario Mayor de Comillas; las diversas intervenciones en los pabellones del Hospital de la Santa Creu i Sant Pau; en el Palau Güell; en la casa Batlló; el Parc Güell o diferentes actuaciones en la Sagrada Familia; y en el revestimiento cerámico de la fachada de la Facultad de Psicología de Málaga; las soluciones a los problemas planteados en la estructura aérea de la línea del AVE en el Garraf... 

Mapei ha colaborado en la rehabilitación y mantenimiento de la mayoría de las principales obras modernistas, y este número especial de RM trata en profundidad la temática, ¿Qué ha supuesto todo ello? Una gran satisfacción por la confianza que depositaron en nosotros los responsables de los proyectos y las obras y, al mismo tiempo, una gran responsabilidad por tratarse de intervenciones en edificios únicos, irrepetibles, algunos de ellos declarados patrimonio de la humanidad. 

También es obra suya la conceptualización y creación del Premio Mapei a la Arquitectura Sostenible, tras tres ediciones y una cuarta en curso ¿como valora el premio?
Muy positivamente, tanto por la cantidad como por la calidad de los proyectos presentados. Como manifestaba en un anterior número de RM dedicado al Premio, es una necesidad (hoy es ya una emergencia) que todos, cada uno desde sus posibilidades, orientemos nuestras acciones a hacer que nuestro planeta sea sostenible porque nos jugamos la supervivencia. En este sentido, la construcción tiene una gran responsabilidad, por representar aproximadamente un 45% de las emisiones de CO2 causantes del efecto invernadero. Partiendo de la colaboración del GBCe como Comité Técnico, que preselecciona los proyectos finalistas según un criterio de sostenibilidad, el Jurado, compuesto por prestigiosos profesores de proyectos y arquitectos, premia la calidad arquitectónica de los ganadores. También creo que es de destacar que a diferencia de otros premios, no se exige la presencia de nuestros productos en los proyectos que se presentan y que éstos han de ser edificios construidos y en uso.

En la entrevista al Director de la Cátedra Gaudí Juan Jose Lahuerta que abre estas páginas especiales sobre el Modernismo, nos habla de que Gaudí tenía como uno de sus principios lo inacabado. Duchamp fue más lejos y lo describió como “definitivamente inacabado”. ¿Cómo ve el futuro? ¿Sigue estando todo por hacer
Ahora más que nunca. Las actuales circunstancias, extraordinariamente cambiantes tanto por la pandemia como por la emergencia climática, van a cambiar (están ya cambiando) nuestra manera de entender la existencia, la convivencia y, como no, nuestro hábitat. La arquitectura, la construcción, los materiales, deberán dar respuesta a las nuevas necesidades, como lo han hecho siempre a lo largo de la historia. 

Premio Mapei Asistencia Técnica Arquitectura Gabriel Ortín

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